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Desde Volpelleres Dental te insistimos en que lo que comemos influye mucho en la salud bucodental. Las uvas, el limón o el vino tinto son algunos de los mejores alimentos para nuestros dientes. Vamos a ahondar más en el tema.

Los dientes y las encías son esenciales para la masticación y la salivación, primeros pasos del proceso digestivo. Lo que comemos no sólo influye en nuestro estado de salud general, sino que también afecta a la de la boca. La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que las frutas y las verduras son esenciales en una dieta saludable. Además, ayudan a mejorar la salud bucodental. En este sentido, las manzanas, las uvas o las fresas son alimentos clave. Lo son porque ayudan a limpiar la superficie de los dientes y de las encías. Por su parte, la uva y el limón tienen un efecto blanqueador natural.

Cuida tu dentadura comiendo fruta y verdura

La fresa contiene xylitol, una sustancia que ataca directamente a las bacterias de la placa dental y que evita la desmineralización de la dentadura. En lo relativo a las verduras, los vegetales crujientes ayudan a retirar de los dientes los restos de otras comidas que acaban produciendo manchas. La zanahoria y el rábano, igual que la manzana, limpian la placa bacteriana de los dientes y eliminan los restos de otros alimentos. El apio tampoco puede faltar ya que nos ayuda a combatir el mal aliento. Por supuesto, debemos consumir alimentos ricos en fósforo porque, como el calcio, es fundamental para la estructura de los dientes. Se encuentra en la leche, los huevos, el pescado, las legumbres, las nueces o los calabacines, entre otros alimentos. En cuanto a los lácteos, como el yogur, la leche o el queso, son blanqueantes naturales, limpian los dientes y combaten el mal aliento gracias al ácido láctico.

Por supuesto, hay ciertos alimentos perjudiciales para nuestros dientes. Por ejemplo, las patatas fritas de bolsa porque desgastan el esmalte. Hemos de limitar además el consumo de bebidas carbonatadas por la misma razón. Tampoco hemos de abusar del café ni del té, ya que tiñen el esmalte. Tampoco de la salsa de soja, el kétchup y el vinagre balsámico.